Contacto
logo
Senado de la República

Las tecnologías de la información y su impacto en el sistema jurídico mexicano

Mtra. Elena María Mejía Paniagua 1

Morelia Michoacán a 15 de Junio 2018

Resumen

La globalización y los avances tecnológicos que conllevan a una actual cultura de la información no solo traen consigo numerosas ventajas, sino también desventajas, las cuales afectan a todos los ámbitos de la sociedad en nuestro país, incluyendo al Derecho. A continuación se exponen ciertas desventajas, generalmente pasadas por alto, específicamente en cuanto a la adaptación, más bien rezagada de los poderes públicos, así como a las características particulares de la sociedad mexicana que no se logran tomar en cuenta en los procesos de adaptación. Es indispensable que el Derecho se ajuste a las nuevas estructuras para cumplir con su función y regular el uso de la información para generar seguridad jurídica.

Palabras clave: tecnología, derecho, globalización, desventajas, avances.

Abstract

Globalization and technological advances, which lead to an information culture, convey not only numerous advantages but several disadvantages as well, which affect every aspect of society in our country, including Law. Below are certain generally overlooked disadvantages, specifically in terms of adaptation, which is rather lagging behind, of the public authority, as well as the particular characteristics of Mexican society that are not taken into account in adaptation processes. It is essential that the law is adjusted to the new structures to fulfill its function and regulate the use of information, generating legal security.

Keywords: technology, law, globalization, disadvantages, advancements.

Introducción

Las tecnologías de la información han alcanzado una fuerza importante en los últimos veinte años, tanta que han provocado que los poderes públicos queden rezagados y no mantengan el ritmo de cambio que conllevan.

La organización pública ha tratado de adaptarse, trabajosamente, a las nuevas urgencias que imponen estas tecnologías. Autores como Javier Echeverría o Boaventura de Sousa Santos, consideran que la razón de este rezago radica en que el Estado ha perdido su antigua soberanía y control, en favor de los grupos económicos mundializados o incluso de otras potencias estatales dominantes. La soberanía estatal se pone en cuestión ante el desconocimiento de las fronteras territoriales de los Estados, que están siendo desbordadas, haciendo necesario encontrar nuevas formas de gestión de los problemas a escala internacional.

Tecnologías de la Información

En nuestro país, y en otros en vías de desarrollo, encontramos que el proceso de implementación de las tecnologías de la información se realiza con lentitud, y esto se ve reflejado en los resultados y crecimiento que experimentan los países desarrollados. El índice de cohesión social, trabajos de calidad, estabilidad, entre otros aspectos, reflejan los beneficios de la implementación de las tecnologías en la sociedad.

En México se ha intentando la implementación de las tecnologías de la información, aunque tal implementación, como en la mayoría de los proyectos que inicia el Estado Mexicano, no ha sido la mejor, y generalmente avanza mucho más rápido que la legislación en torno a ella. Desde el 2010, los intentos de legislar estas tecnologías se han visto rebasados al encontrar que no se pueden adaptar de manera adecuada a nuestra realidad. Se olvida que las condiciones socioculturales y económicas de un país en vías de desarrollo son mucho muy diferentes a las de los países desarrollados.

Algunas de las prioridades que se contemplan en políticas públicas, relativas a la implementación de tecnologías, tienen que ver con la mayor velocidad y acceso a los servicios que proporcionan, con el incremento en la seguridad jurídica y el refuerzo de la innovación e inversión en relación a las tecnologías, pero sobre todo con la búsqueda de la inclusión debido a que de esta manera se fomenta el crecimiento y el empleo.

Pese a las ventajas que pudieran verse al incorporarse las tecnologías en todos los ámbitos, no deben tomarse a la ligera las consecuencias negativas, pues una inadecuada utilización de las mismas podría llevar a severos problemas de estabilidad o a gastos innecesarios, como los ocurridos durante el gobierno de Luis Echeverría (1970-1976), con su política de “escasez de granos”, con la que justificaba la importación de semillas a nuestro país, por meros intereses económicos personales, y construyendo contenedores cónicos para almacenamiento de granos, que si bien funcionaban en los países europeos con motivo de los largos periodos de helada que padecen, en nuestro país resultaron innecesarios, porque las condiciones climáticas y de almacenamiento son muy distintas a las que se viven en otros puntos del planeta.

Dichos contenedores con el tiempo fueron olvidados o empleados para fines distintos a los que fueron construidos, como los que se encuentran en Huiramba, Michoacán, que actualmente los utilizan como bodegas de material de construcción (cemento, grava, arena, madera, etcétera) y como parte del centro médico.

Las tecnologías de la información y su impacto en el sistema jurídico mexicano

Las tecnologías de la información y su impacto en el sistema jurídico mexicano

Derecho a Internet

Aunque los grandes avances técnicos han permitido su abaratamiento y reducción de costos, muchos sectores de la población aún no tienen acceso a ellas. Puede verse su impacto en la sociedad en la medida en que cada vez más trámites deben realizarse a través de la red o las plataformas implementadas para ello por las autoridades, lo que impide que los ciudadanos puedan acceder de manera sencilla incluso a una consulta, por no hablar de trámites oficiales, a pesar de que el objetivo perseguido con el avance tecnológico sea que cualquier persona pueda acceder a cualquier plataforma y utilizarla en su beneficio por ser amigables, lo que no ocurre.

Es el caso de las declaraciones fiscales que llevan años intentando se realicen por los contribuyentes a través del portal de internet, mismo que a pesar de que ingresan, no resulta sencillo completar el trámite, incluso para aquellos que tienen conocimientos básicos de informática, y que tienen que concluir los trámites, terminan acudiendo a las oficinas, previa cita telefónica. O el trámite del pasaporte, que para realizar la cita es preciso llamar o ingresar a la página web, además de los múltiples requisitos que deben reunirse para presentarse a la entrevista. De ahí la proliferación de “agentes” que realizan los trámites en tu nombre debido a la dificultad que representa la implementación de trámites virtuales no accesibles a todas las personas.

Son varias las circunstancias que agravan la situación: 1.- No todos los ciudadanos tienen acceso a una computadora, mucho menos ligada al internet; 2.- Aunque la tuvieran, los conocimientos básicos de informática y computación son precarios, debido al bajo nivel de educación básica que, por otro lado, tampoco es accesible a todas las personas. Ambos factores invalidan el supuesto de que el acceso a la tecnología y el conocimiento básico de su empleo sea parte de la vida cotidiana de todos los individuos.

En el caso del Derecho, éste tiene una serie de funciones que son indispensables en el mundo digital, que van desde la aplicación hasta la interpretación y creación de normas y políticas que permitan un ejercicio adecuado de la información, imponiendo límites a la autoridad y generando seguridad jurídica, pues la información que circula en la red es muy variada y no tiene fronteras.

Todos estos procesos suponen una transformación de la organización temporal y espacial de las relaciones y transacciones sociales, generando flujos y redes de actividad e interacción (económica, política, jurídica y cultural) entre Estados, regiones y continentes. Es importante destacar que no es sólo el mercado el que se encuentra globalizado, sino también, en mayor o menor medida, la política, la cultura y el derecho. Este fenómeno afecta el conjunto de relaciones y organizaciones sociales, incluyendo a los poderes judiciales.

Todos los fenómenos “globales” acaban por tener una expresión localizada, y en muchas ocasiones esta expresión se refleja en una acción judicial:

“Esto ha generado una nueva dimensión para la acción de los tribunales cuyas decisiones, en ocasiones, trascienden el espacio “nacional” en el que tradicionalmente se circunscribían para alcanzar una dimensión mucho más amplia y compleja pues es posible trazar líneas de continuidad entre lo local, lo nacional, lo regional y lo global”. 2

Desde esta perspectiva los tribunales parecen estar sometidos a un paradójico proceso de debilitamiento y fortalecimiento simultáneos. En cuanto al debilitamiento, sus decisiones se ven limitadas, incluso supervisadas, por la intervención de otros tribunales, nacionales o internacionales, que intervienen en asuntos de su competencia. Por el lado del fortalecimiento, los tribunales nacionales se convierten en los centros que determinan en última instancia el reconocimiento, aplicación e interrelación del derecho “global” principal, pero no únicamente contenido en los tratados internacionales.

Más allá de lo anterior, los tribunales han creado redes de interacción a nivel regional que refuerzan su independencia y favorecen el intercambio de experiencias y prácticas.

Como puntos centrales de la articulación de un sistema normativo extraordinariamente complejo que escapa al control de los órganos legislativos y administrativos nacionales, los jueces tienen una responsabilidad especial en el reconocimiento, creación y aplicación del derecho “global”. Por otro lado, sus decisiones tienen con frecuencia consecuencias que van mucho más allá del espacio nacional. Por ello resulta necesario generar conciencia entre los jueces de las implicaciones potenciales de sus decisiones, fortalecer los mecanismos procesales del debido proceso, ampliar el conocimiento y la cultura sobre los aspectos del derecho internacional y comparado, para finalmente, diseñar los mecanismos de cambio y adaptación a un nuevo entorno, particularmente en aspectos relacionados con el funcionamiento de la economía, la preservación de la democracia, el ejercicio de los derechos fundamentales, la lucha contra el crimen organizado y la protección del ambiente, campos todos altamente globalizados.

Conclusiones

El avance tecnológico ha puesto por encima de todo a la información, transformando a la sociedad en lo que se ha denominado Sociedad de la Información. En este avance tecnológico se ha privilegiado lo positivo, dejando de lado el aspecto negativo de la tecnología.

Esta “nueva sociedad y su cultura incipiente”, como dice José Antonio Pérez Tapias, constituyen un “mundo digital”, y con él, una “cibercultura”, una compleja realidad a la que van dando lugar las transformaciones tecnológicas actuales, cuyos efectos se van extendiendo reticularmente por todos los ámbitos de nuestra vida.

El Derecho no se encuentra ajeno a estos cambios estructurales, lo que hace indispensable interactuar con este mundo y adaptarse a la nueva realidad. En este mundo digital el Derecho asume una serie de funciones indispensables, que van desde la aplicación hasta la interpretación y creación de normas y políticas que permiten un ejercicio adecuado de la información, imponiendo límites a la autoridad y generando seguridad jurídica, pues la información que circula en la red es muy variada y no tiene fronteras; sin embargo, el ritmo al que muta es casi imposible de percibir y esto conlleva que el Derecho siempre vaya un paso atrás.

Uno de los principales problemas ha sido la necesidad de especificar cada uno de los supuestos en los que se puede incurrir ante los cambios a los que nos enfrentamos: los fraudes cibernéticos, el robo de identidad, los derechos de autor en la red, y demás delitos, que si bien es cierto cumplen con nuevas maneras de generarse, también lo es que con la figura general podría determinarse la manera de actuar de la autoridad frente al hecho que causa el daño. Pero en aras de responder a las peticiones de la ciudadanía y tratar de resarcir los daños ocasionados, generalmente lo que se hace es retrasar años el resarcimiento del daño y la impartición de justicia, en la medida en que se busca siempre especificar, olvidando el trabajo del jurista en la interpretación de tipos penales, las conductas punibles y las actividades de responsabilidad civil por puntos políticos.

BIBLIOGRAFÍA

ECHEVERRÍA. Javier; Los señores del aire: Telépolis y el Tercer Entorno; Barcelona, Ediciones Destino, 1999.

LEÓN OLIVÉ. La ciencia y la tecnología en la sociedad del conocimiento, México, FCE, 2007.

LÓPEZ AYLLÓN, Sergio, Las transformaciones del sistema jurídico y los significados sociales del derecho en México. La encrucijada entre tradición y modernidad, UNAM, México, 1997.

MOLINUEVO, José Luis, La vida en tiempo real. La crisis de las utopías digitales, Biblioteca Nueva, Madrid, 2006.

MUÑOZ MACHADO, Santiago; La Regulación de la Red; Poder y Derecho en Internet; Madrid, Taurus, 2000.

1Licenciada en Derecho y Ciencias Sociales por la Facultad de Derecho, U.M.S.N.H.; Maestra en Filosofía de la Cultura por la Facultad de Filosofía, U.M.S.N.H.; Doctoranda en Derecho por el IFIJUM. Abogada litigante. Miembro del Comité de Ética en Investigación del CECYPE; Miembro del Colegio Michoacano de Bioética
2LÓPEZ AYLLÓN, Sergio, Las transformaciones del sistema jurídico y los significados sociales del derecho en México. La encrucijada entre tradición y modernidad, UNAM, México, 1997, pp. 119 y ss.

Previous

Next

Deja tu Comentario

Tu correo no se publicará. Espacios requeridos *